lunes, 2 de abril de 2012

Adagio in G Minor (Albinoni)




Adagio in G Minor (Albinoni) 

Zarandeo..................... inescrutable..................................... perturbador


 escucharlo sin mirar, cerremos los ojos y percibíamos ....

No tiene la misma fuerza estremecedora , algo le falta ....


Algo del autor
La mayoría de vosotros seguramente habréis escuchado esta obra con anterioridad. Muchos no conoceríais su autor, otros (entre los que he dejado de incluirme hace apenas un par de horas, gracias a San Google), se la atribuiríais erróneamente a Tomaso Albinoni, compositor barroco. Pero en realidad, el Adagio es una composición de 1945 del musicólogo italino Remo Giazotto. Giazotto es especialmente conocido por su clasificación y catalogación de las obras de Albinoni. Cuando la Bilioteca Nacional de Dresde fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte de la obra de Albinoni se perdió. Fue entonces cuando Giazotto dijo haber encontrado un fragmento manuscrito de 6 compases del compositor barroco, en el que se había basado para reconstruir este Adagio en sol menor. Sin embargo, investigaciones posteriores han revelado que tal manuscrito jamás existió y que la obra había sido compuesta enteramente por Giazotto. ¡Curiosamente, este autor contemporáneo en lugar de reclamarla, delegó la propiedad intelectual de su obra! Quizás Giazotto era consciente de que una obra así no tenía cabida en el repertorio “culto” contemporáneo y pretendía darla a conocer como barroca. En cualquier caso, el resultado de su estratagema es cuando menos paradójico: al final resulta que Albinoni es más conocido por la única obra de su catálogo que jamás compuso.
Contemporáneo o barroco, este magnífico Adagio ha pasado a formar parte de la cultura popular: se ha utilizado en numerosas películas, anuncios, programas y actuaciones de todo tipo. Se ha transcrito para otros instrumentos solistas, agrupaciones instrumentales o corales. Se han realizado adaptaciones a otros estilos musicales (The Doors, por ejemplo, utiliza el Adagio como fondo en su tema Feast of Friends, mientras Jim Morrison recita un poema, Yngwie J. Malmsteen se inspiró en él para componer su Icarus Dream Suite Op.4, Sarah Brightman le ha puesto incluso letra). Ha pasado, en definitiva, a formar parte de nuestra cultura y nuestra sensibilidad común, por encima de otras obras supuestamente más “contemporáneas”, que sin embargo, tan poco nos conmueven y tan poco nos representan.
Tomaso Albinoni, no es compositor barroco en realidad, el Adagio es una composición de 1945 del musicólogo italiano Remo Giazotto. Giazotto es especialmente conocido por su clasificación y catalogación de las obras de Albinoni. Cuando la Biblioteca Nacional de Dresde fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte de la obra de Albinoni se perdió. Fue entonces cuando Giazotto dijo haber encontrado un fragmento manuscrito de 6 compases del compositor barroco, en el que se había basado para reconstruir este Adagio en sol menor. Sin embargo, investigaciones posteriores han revelado que tal manuscrito jamás existió y que la obra había sido compuesta enteramente por Giazotto. ¡Curiosamente, este autor contemporáneo en lugar de reclamarla, delegó la propiedad intelectual de su obra! Quizás Giazotto era consciente de que una obra así no tenía cabida en el repertorio “culto” contemporáneo y pretendía darla a conocer como barroca. En cualquier caso, el resultado de su estratagema es cuando menos paradójico: al final resulta que Albinoni es más conocido por la única obra de su catálogo que jamás compuso.
Contemporáneo o barroco, este magnífico Adagio ha pasado a formar parte de la cultura popular: se ha utilizado en numerosas películas, anuncios y programas. Se ha transcrito para otros instrumentos solistas, agrupaciones instrumentales o corales. Se han realizado adaptaciones a otros estilos musicales (The Doors, por ejemplo, utiliza el Adagio como fondo en su tema Feast of Friends, mientras Jim Morrison recita un poema, Yngwie J. Malmsteen se inspiró en él para componer su Icarus Dream Suite Op.4, Sarah Brightman le ha puesto incluso letra). Ha pasado, en definitiva, a formar parte de nuestra cultura y nuestra sensibilidad común, por encima de otras obras supuestamente más “contemporáneas”. Lastima.


La mayoría de vosotros seguramente habréis escuchado esta obra con anterioridad. Muchos no conoceríais su autor, otros (entre los que he dejado de incluirme hace apenas un par de horas, gracias a San Google), se la atribuiríais erróneamente a Tomaso Albinoni, compositor barroco. Pero en realidad, el Adagio es una composición de 1945 del musicólogo italino Remo Giazotto. Giazotto es especialmente conocido por su clasificación y catalogación de las obras de Albinoni. Cuando la Bilioteca Nacional de Dresde fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte de la obra de Albinoni se perdió. Fue entonces cuando Giazotto dijo haber encontrado un fragmento manuscrito de 6 compases del compositor barroco, en el que se había basado para reconstruir este Adagio en sol menor. Sin embargo, investigaciones posteriores han revelado que tal manuscrito jamás existió y que la obra había sido compuesta enteramente por Giazotto. ¡Curiosamente, este autor contemporáneo en lugar de reclamarla, delegó la propiedad intelectual de su obra! Quizás Giazotto era consciente de que una obra así no tenía cabida en el repertorio “culto” contemporáneo y pretendía darla a conocer como barroca. En cualquier caso, el resultado de su estratagema es cuando menos paradójico: al final resulta que Albinoni es más conocido por la única obra de su catálogo que jamás compuso.
Contemporáneo o barroco, este magnífico Adagio ha pasado a formar parte de la cultura popular: se ha utilizado en numerosas películas, anuncios, programas y actuaciones de todo tipo. Se ha transcrito para otros instrumentos solistas, agrupaciones instrumentales o corales. Se han realizado adaptaciones a otros estilos musicales (The Doors, por ejemplo, utiliza el Adagio como fondo en su tema Feast of Friends, mientras Jim Morrison recita un poema, Yngwie J. Malmsteen se inspiró en él para componer su Icarus Dream Suite Op.4, Sarah Brightman le ha puesto incluso letra). Ha pasado, en definitiva, a formar parte de nuestra cultura y nuestra sensibilidad común, por encima de otras obras supuestamente más “contemporáneas”, que sin embargo, tan poco nos conmueven y tan poco nos representan.
La mayoría de vosotros seguramente habréis escuchado esta obra con anterioridad. Muchos no conoceríais su autor, otros (entre los que he dejado de incluirme hace apenas un par de horas, gracias a San Google), se la atribuiríais erróneamente a Tomaso Albinoni, compositor barroco. Pero en realidad, el Adagio es una composición de 1945 del musicólogo italino Remo Giazotto. Giazotto es especialmente conocido por su clasificación y catalogación de las obras de Albinoni. Cuando la Bilioteca Nacional de Dresde fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte de la obra de Albinoni se perdió. Fue entonces cuando Giazotto dijo haber encontrado un fragmento manuscrito de 6 compases del compositor barroco, en el que se había basado para reconstruir este Adagio en sol menor. Sin embargo, investigaciones posteriores han revelado que tal manuscrito jamás existió y que la obra había sido compuesta enteramente por Giazotto. ¡Curiosamente, este autor contemporáneo en lugar de reclamarla, delegó la propiedad intelectual de su obra! Quizás Giazotto era consciente de que una obra así no tenía cabida en el repertorio “culto” contemporáneo y pretendía darla a conocer como barroca. En cualquier caso, el resultado de su estratagema es cuando menos paradójico: al final resulta que Albinoni es más conocido por la única obra de su catálogo que jamás compuso.
Contemporáneo o barroco, este magnífico Adagio ha pasado a formar parte de la cultura popular: se ha utilizado en numerosas películas, anuncios, programas y actuaciones de todo tipo. Se ha transcrito para otros instrumentos solistas, agrupaciones instrumentales o corales. Se han realizado adaptaciones a otros estilos musicales (The Doors, por ejemplo, utiliza el Adagio como fondo en su tema Feast of Friends, mientras Jim Morrison recita un poema, Yngwie J. Malmsteen se inspiró en él para componer su Icarus Dream Suite Op.4, Sarah Brightman le ha puesto incluso letra). Ha pasado, en definitiva, a formar parte de nuestra cultura y nuestra sensibilidad común, por encima de otras obras supuestamente más “contemporáneas”, que sin embargo, tan poco nos conmueven y tan poco nos representan.
La mayoría de vosotros seguramente habréis escuchado esta obra con anterioridad. Muchos no conoceríais su autor, otros (entre los que he dejado de incluirme hace apenas un par de horas, gracias a San Google), se la atribuiríais erróneamente a Tomaso Albinoni, compositor barroco. Pero en realidad, el Adagio es una composición de 1945 del musicólogo italino Remo Giazotto. Giazotto es especialmente conocido por su clasificación y catalogación de las obras de Albinoni. Cuando la Bilioteca Nacional de Dresde fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte de la obra de Albinoni se perdió. Fue entonces cuando Giazotto dijo haber encontrado un fragmento manuscrito de 6 compases del compositor barroco, en el que se había basado para reconstruir este Adagio en sol menor. Sin embargo, investigaciones posteriores han revelado que tal manuscrito jamás existió y que la obra había sido compuesta enteramente por Giazotto. ¡Curiosamente, este autor contemporáneo en lugar de reclamarla, delegó la propiedad intelectual de su obra! Quizás Giazotto era consciente de que una obra así no tenía cabida en el repertorio “culto” contemporáneo y pretendía darla a conocer como barroca. En cualquier caso, el resultado de su estratagema es cuando menos paradójico: al final resulta que Albinoni es más conocido por la única obra de su catálogo que jamás compuso.
Contemporáneo o barroco, este magnífico Adagio ha pasado a formar parte de la cultura popular: se ha utilizado en numerosas películas, anuncios, programas y actuaciones de todo tipo. Se ha transcrito para otros instrumentos solistas, agrupaciones instrumentales o corales. Se han realizado adaptaciones a otros estilos musicales (The Doors, por ejemplo, utiliza el Adagio como fondo en su tema Feast of Friends, mientras Jim Morrison recita un poema, Yngwie J. Malmsteen se inspiró en él para componer su Icarus Dream Suite Op.4, Sarah Brightman le ha puesto incluso letra). Ha pasado, en definitiva, a formar parte de nuestra cultura y nuestra sensibilidad común, por encima de otras obras supuestamente más “contemporáneas”, que sin embargo, tan poco nos conmueven y tan poco nos representan.

viernes, 30 de marzo de 2012

ruta de senderismo Leonesa


Ruta de senderismo (Leon)


Tabuyo del Monte. Un recorrido de 18 kilómetros a pie o en bicicleta de montaña une Pozos y Tabuyo del Monte con el pico Sanguiñal, a 1.722 metros de altitud. Su ascensión deja vistas impresionantes de las comarcas de Maragatería, la Valduerna y el Teleno. 
La localidad de Tabuyo del Monte se enmarca dentro del municipio de Luyego, en la comarca de la Maragatería. Un pueblo que aún conserva muchos vestigios de la arquitectura rural típica de la zona.
Ascender al pico Sanguiñal, con una altura de 1.722 metros, es una de las propuestas de senderismo que se pueden realizar desde Tabuyo del Monte, si bien hay que tener en cuenta que la ruta suma 18 kilómetros.
El recorrido comienza en Tabuyo del Monte. Muy cerca del Centro de Interpretación Micológica, que se puede visitar para saber más sobre las setas de la zona, se aprecia una pista forestal por la que hay que caminar unos minutos. Un panel indicará qué sendero hay que seguir para iniciar el ascenso, que será la parte más difícil del recorrido.
Desde lo alto del pico Sanguiñal las panorámicas son excepcionales por lo que el esfuerzo del ascenso se ve recompensado al llegar a la cumbre.
Aquí, el excursionista se encontrará no sólo con una amplia perspectiva de las comarcas de Maragatería y Valduerna sino también el monte del Teleno, que se eleva hasta los 2.188 metros, además de las huellas que deja la historia aurífera. .
Con tiempo suficiente para contemplar el entorno, a la hora de iniciar el descenso se puede continuar el camino, en lugar de descender de nuevo hacia Tabuyo.
Esta ruta propone continuar por el mismo camino hacia la localidad de Pozos, a la que se llegará después de sólo cuatro kilómetros fáciles, ya que son de descenso. Se trata de un pueblo rodeado de frondosos bosques y montañas, perteneciente al municipio de Truchas y situado en la vertiente sur del Teleno.
Este recorrido se puede aprovechar también para conocer el pueblo de Tabuyo del Monte, con algunas construcciones interesantes y, por supuesto, su gastronomía.
Para esta distancia se requiere, al menos, unas nueve horas si se realiza a pie aunque otra posibilidad es recorrer el trazado en bicicleta de montaña.


viernes, 23 de marzo de 2012

 

Semana Santa Castilla y Leon  2012

Leon


http://youtu.be/ddPdeprd3-U

LA CRUZ DE GUÍA ESTA EN LA CALLE 

Pocos días faltan para los toques de bandera en las salidas de nuestros pasos, pocos días para las chicotás y “reviras”, pocos días para el incienso y los claveles rojos que alfonbrarán los pies de nuestro Señor.


Esto es cuaresma, esto es antesala de Semana Santa, primavera y flores. Ya llevamos días de conciertos, presentaciones, carteles y limonadas, pero queda sin duda lo mejor, queda sin duda “nuestra semana”, la que empieza con las campanas del mercado y acaba con la suelta de palomas en la plaza de la catedral.

Poco nos queda para sacar la túnica de su funda, para preparar las bocamangas, insignias, cíngulos…poco nos queda para correr el viernes santo por la mañana al encuentro de nuestro paso.

Los años pasan, pero sin embargo, nada cambia, año tras año las mismas caras, la misma gente. Poco nos queda para emocionarnos, cada cual a su manera, poco nos queda para escuchar esas marchas que nos erizarán la piel, para ver esos ojos acuosos de nuestro Nazareno que parece que nos mira.

Poco nos queda, para que cada cual, a su forma y manera, viva “su Semana Santa”. Unos desde dentro, desde debajo, otros unidos a unas baquetas o la boquilla de su corneta, otros simplemente de “capillita” con su cámara, dentro de cada procesión, con el programa en ristre, cortando calles, buscando un punto y otro.

Ojala sea una semana inolvidable, que cada uno encuentre lo que busca, sobre todo que cada uno se encuentre a sí mismo.

Que sea enhorabuena!!!

La Semana Santa Leonesa, que tiene un gran arraigo en la ciudad, comienza el mismo viernes de Dolores con las procesiones que recorren León y que pese a su solemnidad y recogimiento están dotadas de gran belleza. Siete días después del inicio llega el plato fuerte de esta Semana Santa declarada de Interés Turístico Internacional, la Procesión de Los Pasos y El Encuentro.


A medianoche del ya día de Viernes Santo tiene lugar La Ronda, acto organizado por la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, donde desde la Plaza de San Marcelo, en la que se ubica el antiguo Ayuntamiento, comienzan los toques oficiales para despertar a los leoneses para acudir a la matutina Procesión de Los Pasos. Posteriormente se recorre la ciudad para seguir llamando a los cofrades, llamados 'papones' en León.


A las 07:30 horas, y tras finalizar la Ronda, comienza La Procesión de Los Pasos, comitiva que cuenta con 13 pasos que recrean las escenas principales de la Pasión de Cristo y que recorre las calles del centro de León durante 8 horas. El momento cumbre llega hacia las 09:30 horas en la Plaza Mayor, donde se juntan el Paso de la Virgen María con el de San Juan y se produce 'El Encuentro', acto de gran belleza que este 2011 ha contado con un intenso rumor que señalaba que el Rey Juan Carlos I iba a acudir al evento para conmemorar los 400 años de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno. Ante la expectación generada fuentes de la Casa Real han desmentido que el monarca fuera a asistir a 'El Encuentro'.

Este año , sere una turista mas sin camara fotografica, una turista que gravara en su memoria las maravillas de tal encuentro. 2012